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¿Cómo transitar hacia el manejo integrado del fuego? Un análisis histórico de los incendios forestales en México

Es necesario que el Programa Sectorial 2019-2024 incorpore líneas estratégicas con un presupuesto adecuado, afirman los autores

Históricamente, la política de manejo del fuego en México, como en muchos lugares del mundo, se ha enfocado en el combate y la supresión de incendios forestales, y en menor medida en su prevención. Así, se ha financiado un amplio rango de actividades que van desde el establecimiento de brechas cortafuego y el control mecánico de combustibles, hasta la formación, capacitación y equipamiento de brigadas de combatientes. Estas actividades requieren anualmente presupuestos importantes, principalmente en años de crisis, como 2011, cuando debido a la gran cantidad de incendios se gastaron más de 559 millones de pesos en la renta de aeronaves especializadas, sueldos de brigadistas y la apertura de brechas cortafuegos.[1]

En México, la estrategia de creación, capacitación y equipamiento de brigadas comunitarias contra incendios juega un papel fundamental en el manejo y combate de los fuegos forestales, ya que están integradas por voluntarios y voluntarias de comunidades, ejidos y predios privados que conocen bien el terreno y pueden actuar más rápido que los equipos movilizados por las dependencias gubernamentales. Incluso, en algunos casos los trabajos de prevención y combate son parte del tequio que debe hacerse para garantizar el derecho al voto en las asambleas de las comunidades. En todos los casos, las brigadas comunitarias son las que responden en primera instancia a los reportes de incendios, controlando los combustibles, estableciendo brechas y realizando muchas otras actividades a lo largo del año. Gracias a esta política implementada por la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), el País ha mejorado sustancialmente su respuesta a este problema.

Sin embargo, este año la Ciudad de México y estados aledaños sufrieron condiciones de estiaje prolongado de diciembre a abril, lo que ha favorecido la aparición de fuegos forestales y de otros tipos (incluidos incendios en lotes baldíos y vertederos de basura a cielo abierto), principalmente en las colindancias con Morelos, el Estado de México, y la zona sur y oriente de la Ciudad de México.

Puntos de calor (no necesariamente incendios) del 8 al 14 de mayo de 2019 en la zona aledaña al Valle de México

Bosques 1

Fuente: NASA Fire Information for Resource Management System (FIRMS). Recuperado el 14 de mayo de 2019 de https://firms.modaps.eosdis.nasa.gov/map/#z:10;c:-99.0,19.3;d:2019-05-07..2019-05-14;l:countries,firms_viirs,firms_modis_a,firms_modis_t

 


Los registros combinados de temperaturas medias y lluvias en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) de 2014 a abril de 2019, indican cambios en los patrones normales: fue un invierno caluroso en la Ciudad de México y los estados aledaños, que se combinó con una baja precipitación de diciembre de 2018 a abril de 2019, cuando normalmente el estiaje se presenta con mayor intensidad en enero y febrero. Esto implicó un cambio en las condiciones de esta temporada, lo que pudo favorecer la aparición de incendios forestales en la región.

Climograma para la Ciudad de México y estados aledaños, de 2014 a abril de 2019

Bosques 2

Fuente: elaboración propia con datos de los Resúmenes Mensuales de Temperaturas y Lluvia, del Sistema Meteorológico Nacional, CONAGUA. Recuperados de https://smn.cna.gob.mx/es/climatologia/temperaturas-y-lluvias/resumenes-mensuales-de-temperaturas-y-lluvias

 


El análisis de los últimos 20 años de incendios en la Ciudad de México y los estados aledaños, sin considerar 1998 por ser un año totalmente atípico en la dinámica de incendios, indica que en todos los estados existe una tendencia incremental en el número de hectáreas incendiadas anualmente. Al 9 de mayo de 2019, la combinación de incendios en la zona afectó a 32 mil 9 hectáreas, cerca del máximo histórico anual registrado, sin considerar 1998.[2]

Superficies afectadas por incendios forestales en la CDMX y estados aledaños, de 1999 al 9 de mayo de 2019

Bosques 3

Fuente: Elaboración propia con datos de la CONAFOR, Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/460946/Reporte_del_01_de_enero_al_09_de_mayo_de_2019.pdf

 y de la Base de Datos Estadísticos del Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales, Incendios forestales: Superficie afectada por estrato de vegetación, disponible en http://dgeiawf.semarnat.gob.mx:8080/ibi_apps/WFServlet?IBIF_ex=D3_RFORESTA05_03&IBIC_user=dgeia_mce&IBIC_pass=dgeia_mce&NOMBREENTIDAD=*&NOMBREANIO=* Recuperados el 14 de mayo de 2019.

Años con mayor superficie afectada por incendios en la Ciudad de México y estados aledaños

 

Años con mayor superficie incendiada en la CDMX y estados aledaños

Hectáreas incendiadas

1998

 62,609

2009

 21,397

2011

 32,802

2013

 32,289

2016

 22,133

2017

 33,636

2018

 20,293

9 MAY19

 32,009

Fuente: Elaboración propia con datos de la CONAFOR, Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/460946/Reporte_del_01_de_enero_al_09_de_mayo_de_2019.pdf

 y de la Base de Datos Estadísticos del Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales, Incendios forestales: Superficie afectada por estrato de vegetación, disponible en http://dgeiawf.semarnat.gob.mx:8080/ibi_apps/WFServlet?IBIF_ex=D3_RFORESTA05_03&IBIC_user=dgeia_mce&IBIC_pass=dgeia_mce&NOMBREENTIDAD=*&NOMBREANIO=* Recuperados el 14 de mayo de 2019.

 

Análisis histórico de los incendios forestales en México

Dos de las peores temporadas de incendios de las últimas décadas en México, ocurrieron en los años 1998 y 2011. En 1998, la alta incidencia de incendios y la gran superficie quemada resultaron de condiciones de sequía asociadas a El Niño, lo que generó una gran cantidad de material combustible. En 2011, los incendios se concentraron en el norte del País, asociados a una fase de La Niña especialmente seca, afectando principalmente matorrales y vegetación arbustiva.

El aumento de las temperaturas y los cambios en los patrones de lluvias son factores que están provocando un incremento en el número de incendios forestales en todo el planeta[3], especialmente en bosques de coníferas y boreales. Sin embargo, es fundamental considerar que el fuego es un factor de cambio clave para mantener procesos ecológicos en algunos ecosistemas terrestres, como los bosques templados de pino y encino, y ciertos tipos de pastizales.

Las fluctuaciones en fenómenos como ENOA o ENOS (El Niño Oscilación Austral o del Sur), asociadas al cambio climático, afectan la disponibilidad de materiales combustibles (arbolado muerto, ramas, hojarasca y otros), lo que provoca cambios en los patrones de incendios y otras perturbaciones, y predispone a los ecosistemas forestales a los incendios. Esta dinámica también provoca cambios en la recuperación postincendio, con consecuencias en la composición y estructura de los bosques y selvas, y en los bienes y servicios que obtienen las poblaciones humanas de estos sistemas. En el contexto de cambios en el clima previstos, puede esperarse que los incendios e impactos incrementen en número y severidad[4].

Hasta ahora, los datos de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) sobre impactos en la vegetación causados por incendios forestales en los últimos 20 años, muestran que los incrementos en superficie afectada corresponden en su mayoría a pastizales y arbustos, que suelen tener una recuperación más rápida que bosques y selvas maduros. Entre los años 1998 y 2010, la superficie incendiada de arbolado maduro y renuevo representó entre el 23 y el 11 por ciento anual, respectivamente, con un promedio del 16 por ciento. Sin embargo, a partir de 2011 se redujo a un 7 por ciento de promedio anual, que representa 26 mil 470 hectáreas, muy por debajo de las 46 mil 268 hectáreas promedio de arbolado incendiado del periodo 1998-2010, y con una clara tendencia hacia la reducción de pérdida de arbolado[5].

Porcentaje de superficie total quemada anualmente en México, según estrato de vegetación

Bosques 4

Los datos de 2019 abarcan desde el 1 de enero hasta el 9 de mayo.

Fuente: Elaboración propia con información de la CONAFOR, Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/460946/Reporte_del_01_de_enero_al_09_de_mayo_de_2019.pdf y Base de Datos Estadísticos del Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales, Incendios forestales: Superficie afectada por estrato de vegetación, disponible en http://dgeiawf.semarnat.gob.mx:8080/ibi_apps/WFServlet?IBIF_ex=D3_RFORESTA05_03&IBIC_user=dgeia_mce&IBIC_pass=dgeia_mce&NOMBREENTIDAD=*&NOMBREANIO=* Recuperados el 14 de mayo de 2019.

 

 

Superficie con arbolado adulto afectada por incendios

Bosques 5

Fuente: Elaboración propia con información de la CONAFOR, Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/460946/Reporte_del_01_de_enero_al_09_de_mayo_de_2019.pdf y de la Base de Datos Estadísticos del Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales, Incendios forestales: Superficie afectada por estrato de vegetación, disponible en http://dgeiawf.semarnat.gob.mx:8080/ibi_apps/WFServlet?IBIF_ex=D3_RFORESTA05_03&IBIC_user=dgeia_mce&IBIC_pass=dgeia_mce&NOMBREENTIDAD=*&NOMBREANIO=* Recuperados el 14 de mayo de 2019.

 

 

 

Las cifras de 2019

De acuerdo con información del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, publicada en los Reportes Semanales Nacionales de Incendios Forestales de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), en todo el País se han presentado 4 mil 425 incendios que han afectado un total de 152 mil 952 hectáreas. La siguiente gráfica muestra información por estrato afectado, de 1998 al 9 de mayo de este año. Como puede observarse, la mayoría de los incendios se han presentado en superficies con pastizales y arbustos. Por ejemplo, en este año, únicamente 9 mil 451 hectáreas (6 por ciento del total del área quemada) comprenden bosques con arbolado adulto y renuevos.

Superficie total afectada en México por incendios forestales, según estrato de vegetación

Bosques 6

Los datos de 2019 abarcan desde el 1 de enero hasta el 9 de mayo.

Fuente: Elaboración propia con información de la CONAFOR, Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/460946/Reporte_del_01_de_enero_al_09_de_mayo_de_2019.pdf y Base de Datos Estadísticos del Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales, Incendios forestales: Superficie afectada por estrato de vegetación, disponible en http://dgeiawf.semarnat.gob.mx:8080/ibi_apps/WFServlet?IBIF_ex=D3_RFORESTA05_03&IBIC_user=dgeia_mce&IBIC_pass=dgeia_mce&NOMBREENTIDAD=*&NOMBREANIO=* Recuperados el 14 de mayo de 2019.

 

 


No todas las alertas de fuego son incendios forestales

Para el mismo periodo (1 de enero al 9 de mayo de 2019), la plataforma Global Forest Watch Fires (GFWF) reportó 241 mil 428 alertas de fuego, con base en información de los sistemas NASA (Fire Information for Resource Management, FIRMS), VIIRS y MODIS. Chiapas, Campeche y Guerrero acumularon 30 mil alertas cada uno, las cuales corresponden en su mayoría a puntos de calor originados por fuentes distintas a los incendios forestales.

Los datos de la CONAFOR para el mismo periodo indican que los estados con mayor número de incendios reportados, se encuentran predominantemente en el centro del País. Esto implica que muchas de las alertas de fuego (puntos de calor) no son en realidad incendios forestales y que, si bien el sistema GFWF es una buena herramienta para monitorear y dar seguimiento a riesgos, al compilar información de tres distintas fuentes, dichas alertas no necesariamente deben ser interpretadas como incendios, dada la dinámica de uso de fuego para actividades agropecuarias que ocurre cada año en México.

Comparativo de alertas de fuego contra incendios forestales, reportados por el sistema Global Forest Watch Fires y Conafor, respectivamente, para el periodo del 1 de enero al 9 de mayo de 2019

Estado

Alertas de fuego reportadas por el GFWF (NASA, MODIS, VIIRS)

Porcentaje del total nacional

Estado

Número de incendios reportados por la CONAFOR

Porcentaje del total nacional

Chiapas

35,364

15%

México

1,174

27%

Guerrero

36,561

15%

Michoacán

464

10%

Campeche

31,795

13%

Ciudad de México

445

10%

Oaxaca

20,685

9%

Puebla

307

7%

Michoacán

14,462

6%

Tlaxcala

262

6%

Yucatán

12,713

5%

Jalisco

256

6%

Tabasco

10,979

5%

Chiapas

182

4%

Veracruz

10,496

4%

Chihuahua

182

4%

Jalisco

10,188

4%

Veracruz

142

3%

Durango

7,588

3%

Oaxaca

141

3%

Resto de los estados

50,597

21%

Resto de los estados

870

20%

Total nacional

241,428

100%

Total nacional

4,425

100%

Los estados en negritas son los que no coinciden con los estados con el mayor número de alertas de fuego, según el GFWF.

Fuente: elaboración propia con información del Global Forest Watch Fires, consulta de alertas de fuego para el periodo del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en https://bit.ly/2LsCrAR, y con información de CONAFOR, Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/460946/Reporte_del_01_de_enero_al_09_de_mayo_de_2019.pdf

Recuperados el 14 de mayo de 2019.

Otro aspecto importante a considerar en el análisis de los incendios forestales es su extensión y el nivel de daño que causan, ya que dependiendo del tipo de fuego, la vegetación y el ecosistema mismo pueden requerir de más tiempo para recuperarse. Hasta el 9 de mayo de 2019, de las 152 mil 952 hectáreas quemadas, sólo 7 mil 496 sufrieron un daño que implique una recuperación de más de 10 años (5 por ciento), de las cuales únicamente mil 491 hectáreas cuentan con arbolado adulto y renuevo (1 por ciento del total de las hectáreas quemadas). En contraste, 114 mil 543 hectáreas incendiadas fueron impactadas mínimanente, ya que la mayoría contenía pastizales y arbustos (75 por ciento de la superficie reportada) [6].

Número de incendios, intensidad, estrato y superficie afectada al 9 de mayo de 2019

Bosques 7

Fuente: elaboración propia con información de la CONAFOR, Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/460946/Reporte_del_01_de_enero_al_09_de_mayo_de_2019.pdf

 

 


Superficie por tipo de vegetación en los 10 estados con la mayor afectación por incendios

 

Estados

AAVH2

Estados

AAVA3

Estados

AAB1

Estados

ATA4

%

Guerrero

12,818

Durango

5,197

Durango

987

Guerrero

17,270

11%

Jalisco

10,585

Puebla

4,664

Quintana Roo

883

Puebla

15,433

10%

Puebla

9,981

México

4,133

Yucatán

877

Jalisco

13,311

9%

Oaxaca

9,122

Guerrero

3,765

Michoacán

829

Oaxaca

12,365

8%

Chiapas

7,816

Veracruz

3,714

Puebla

788

Durango

10,924

7%

Chihuahua

7,003

San Luis Potosí

3,090

México

758

Chiapas

8,647

6%

San Luis Potosí

5,154

Oaxaca

2,836

Guerrero

687

San Luis Potosí

8,497

6%

Michoacán

4,743

Quintana Roo

2,504

Veracruz

667

Chihuahua

8,320

5%

Durango

4,740

Jalisco

2,388

Chiapas

561

México

8,008

5%

Zacatecas

4,212

Michoacán

1,876

Oaxaca

407

Michoacán

7,448

5%

Totales nacionales

76,174

34,167

5,677

110,223

72%

Área afectada con vegetación herbácea (AAVH); Área afectada con vegetación arbustiva (AAVA); Área afectada con bosque, incluye arbolado adulto y renuevo (AAB); Área total afectada (ATA).

Fuente: elaboración propia con información de la CONAFOR, Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/460946/Reporte_del_01_de_enero_al_09_de_mayo_de_2019.pdf

 

Apuntes adicionales sobre la política forestal y el manejo del fuego en México

En los últimos diez años la política forestal mexicana ha transitado paulatinamente hacia una visión de manejo integrado del fuego. Esto implica el reconocimiento del fuego como elemento de la dinámica natural de los ecosistemas forestales y su uso como herramienta para conservar, manejar y restaurar el patrimonio biológico y ecológico del País.

La nueva Ley General de Desarrollo Forestal, promulgada el 5 de junio de 2018, estableció criterios para avanzar en el establecimiento de una política de manejo del fuego que evalúe y maneje los riesgos de incendios forestales, considerando su rol ecológico y sus beneficios en términos económicos, sociales y ambientales en los ecosistemas forestales en los que ocurre [7].

A pesar de los avances de la nueva ley en materia de manejo del fuego, aún no se cuenta con una política clara para implementar esta visión, lo que hace necesario que el Programa Sectorial 2019-2024 incorpore líneas estratégicas y metas concretas al respecto que deriven en un presupuesto adecuado para su implementación.

En este contexto, la disminución del presupuesto a la CONAFOR para 2019 afecta directamente los recursos disponibles de la Comisión en general, así como las capacidades de desarrollar e implementar una visión nacional de manejo integrado de fuego.

Un ejemplo de lo anterior es la aplicación de quemas prescritas en predios bajo aprovechamiento forestal. Las quemas promovidas por la CONAFOR y en algunos casos por la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (CONANP) en los últimos años, han generado experiencia y capacidades para su uso en el control de combustibles, y han dado buenos resultados, principalmente en bosques templados.

Sin embargo, se requiere del desarrollo de políticas y lineamientos técnicos claros, así como la generación de capacidades a nivel local para que su uso no genere efectos negativos de largo plazo en los ecosistemas. Además, hace falta fortalecer los sistemas de monitoreo, seguimiento y modelación de riesgos, con el fin de generar información que permita desarrollar mejores herramientas para la toma de decisiones. Todo esto requiere de planeación y presupuestación adecuada, para que las dependencias de gobierno puedan cumplir su mandato de proteger los bienes públicos ambientales y los servicios que de estos obtenemos como sociedad.

A nivel global, el programa Bosques del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) ayuda a disminuir la deforestación y a restaurar zonas degradadas mediante la iniciativa Global Forest Watch, que permite identificar en tiempo real cambios en las coberturas forestales de todo el mundo.

En México, WRI a través su programa local de bosques, trabaja en recomendaciones de política pública para asegurar la gobernanza efectiva e inclusiva de los recursos forestales, mediante el uso de la mejor información disponible y la participación de especialistas en las distintas áreas vinculadas al uso sustentable, conservación y restauración de bosques y selvas. Para conocer más sobre nuestro trabajo, visita wrimexico.org.

*WRI México agradece a la Doctora Citlali Cortés Montaño, de la KFW Oficina México, por su asesoría y contribuciones para la elaboración de este informe.



[1] Comisión Nacional Forestal, Unidad de Comunicación Social, boletín B041-2011, SEMARNAT y CONAFOR ejercen 559 millones 512 mil de pesos para el combate de incendios forestales en la presente temporada, Zapopan, Jalisco, 03 de junio de 2011. Recuperado el 6 de mayo de 2019 de www.conafor.gob.mx:8080/documentos/docs/7/2169SEMARNAT%20y%20CONAFOR%20ejercen%20559%20millones%20para%20combate%20a%20incendios%20en%20la%20presente%20temporada%20.doc

[2] Posterior al 9 de mayo existieron 23 incendios en la Ciudad de México que afectaron 189 hectáreas de pastos adicionales a las 2 mil 775 hectáreas reportadas al 9 de mayo e incluidas en este informe, de acuerdo con información de personal de CONAFOR consultado vía telefónica.

[3] Seidl, Rupert et al (2017). Forest disturbances under climate change. Nature Climate Change. Vol. 7, June 2017. Pp. 395-402. Nota: Los autores del artículo señalan que a pesar de la incompleta comprensión de la dinámica de las perturbaciones en los ecosistemas forestales en respuesta a los cambios climáticos, en particular con respecto a los patrones a gran escala, existe evidencia que señala que las condiciones más cálidas y secas facilitan particularmente las perturbaciones provocadas por incendios, sequías e insectos, mientras que las condiciones más cálidas y húmedas aumentan las perturbaciones del viento y los patógenos, siendo más probables las perturbaciones en los bosques de coníferas y en el bioma boreal.

[4] Ibidem

[5] CONAFOR (1 de enero de 2019). Incendios forestales: Superficie afectada por estrato de vegetación, Base de Datos Estadísticos del Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales. Recuperado el 7 de mayo de 2019 de www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/459096/Reporte_del_01_de_enero_al_02_de_mayo_de_2019.pdf

[6] CONAFOR, Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del 1 de enero al 9 de mayo de 2019, disponible en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/460946/Reporte_del_01_de_enero_al_09_de_mayo_de_2019.pdf

[7] Artículo 7, fracción XXXIV. La actual ley define el Manejo del Fuego en Áreas Forestales, como “el proceso que comprende el conjunto de acciones y procedimientos que tiene por objeto evaluar y manejar los riesgos planteados por el uso del fuego, su rol ecológico, los beneficios económicos, sociales y ambientales en los ecosistemas forestales en los que ocurre.”

Bosques

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