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La gestión de las ciudades en el siglo 21: componente fundamental para impulsar el desarrollo sostenible a nivel global

Esta entrega da inicio a una serie de textos que serán realizados por expertos de instituciones que forman parte de la Coalición por la Transformación Urbana en México, y que abordarán temas relacionados con el desarrollo urbano, la vivienda, la gobernanza y el suelo, con el objetivo de presentar y discutir ideas que fortalezcan la política pública mexicana para conformar mejores ciudades para todos.
La Coalición por la Transformación Urbana: Mejores ciudades para todos, es una iniciativa mundial de alto nivel creada por New Climate Economy para ayudar a los gobiernos nacionales a enfrentar los desafíos económicos, de desigualdad y climáticos que padecen las ciudades del mundo, y así transformarlas en lugares habitables y sostenibles.
El World Resources Institute (WRI) México, C40, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Facultad de Arquitectura de la UNAM, Gobiernos Locales por la Sustentabilidad (ICLEI), el Instituto Global para el Crecimiento Verde (GGGI, por sus siglas en inglés) y ONU-Hábitat decidieron unirse, con apoyo de la Embajada Británica, para conformar el primer grupo de aliados de la Coalición por la Transformación Urbana en México.
A nivel global, la Coalición está integrada por más de 40 institutos de investigación, organizaciones intergubernamentales, inversionistas, proveedores de infraestructura, compañías de asesoría estratégica, organizaciones no gubernamentales y diversas redes de ciudades. A partir de este año, la Coalición inició actividades en México.
Esta primera entrega está a cargo de Adriana López, Coordinadora de políticas públicas urbanas de WRI México, quien presentará algunos de los compromisos internacionales que motivan el trabajo de la Coalición, y dará algunos datos sobre el contexto mexicano.

La comunidad internacional ha puesto la mirada en las ciudades como espacios en donde puede darse un cambio de paradigma de gran impacto, en cuanto al modelo de crecimiento necesario para mitigar los efectos del cambio climático, la inequidad social y la falta de acceso a oportunidades para todas las personas. En 2016, 3 mil 500 millones de personas vivían en las ciudades, es decir la mitad de la población a nivel global. Se prevé que el proceso de urbanización continuará, y que para 2030 habrá cinco mil millones de personas viviendo en las urbes de todo el mundo[1].

En 2015, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, con 17 Objetivos y 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental.

Se trata de un documento ambicioso que plantea una estrategia para que cada país contribuya a la consecución de objetivos específicos para el desarrollo sostenible, entre los que están la erradicación del hambre, garantizar el acceso a una vida sana, lograr la igualdad de género, asegurar el acceso a la energía y el agua, promover el crecimiento económico sostenido, promover la paz y favorecer el acceso a la justicia, entre otros.

El objetivo 11 de esta Agenda busca que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, por lo que la gestión de las ciudades resulta un proceso que hoy enfrenta retos muy grandes, como procurar el acceso a vivienda asequible, a servicios básicos para toda la población, dotar de transporte público e incentivar la movilidad no motorizada en las ciudades, gestionar los riesgos por desastres, evitar la expansión desmedida de las ciudades, e incorporar espacios públicos seguros y suficientes, entre otros.

Estos temas fueron abordados de manera más integral en las discusiones de la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III), evento que se celebra cada 20 os. México tuvo una participación destacada como cofacilitador de las negociaciones y organizando dos eventos preparatorios.

En Hábitat III se adoptó la Nueva Agenda Urbana, un documento que plasma la visión sobre las ciudades y que plantea un cambio de paradigma urbano. La Nueva Agenda Urbana reconoce que el desarrollo urbano es un elemento indispensable para alcanzar la sostenibilidad y la prosperidad para todas las personas, pero también destaca el rol de los distintos actores que inciden en la configuración de las ciudades: gobiernos nacionales, gobiernos locales y sociedad civil, entre otros. Finalmente, enfatiza la importancia de colocar en el centro de la planeación urbana a las personas.

Esta visión es fundamental para eliminar todas las barreras creadas por el crecimiento sin planeación de las ciudades, mediante el cual se atendieron algunas necesidades de la población urbana sin considerar ubicación, conectividad y esquemas de financiamiento, implementando diseños que privilegiaron la circulación de vehículos particulares, incrementando así riesgos a la salud por exposición a aire de mala calidad, reduciendo la accesibilidad a servicios públicos, creando ciudades desconectadas con una marcada inequidad en cuanto al acceso a oportunidades, y acentuando así la desigualdad social.

xico suscribió y participó decididamente en las discusiones sobre esta agenda, pues es un país que vivió un proceso de urbanización acelerado durante el siglo 20, sin las estructuras adecuadas para promover un crecimiento urbano ordenado, lo que resultó en ciudades distantes, dispersas y desconectadas. Hacia 2010, cerca del 77 por ciento de la población mexicana habitaba en las ciudades, centros urbanos con población superior a los 100 mil habitantes que concentran el 87 por ciento del Producto Interno Bruto nacional[2].

En este sentido, los retos que enfrenta México en materia de desarrollo urbano y vivienda son numerosos, entre los que destacamos los siguientes:

1.     Poco más de 4.9 millones de casas se encuentran deshabitadas[3], mientras que en 2018 se contabilizó una demanda de solución de vivienda superior a 1 millón de hogares[4].

2.     Cerca de una cuarta parte de las viviendas existentes tienen derechos irregulares de propiedad[5].

3.     En las ciudades mexicanas, 103 millones de personas se movilizan diariamente. Aunque la mayoría de los viajes son caminando o en transporte público, se ha apreciado un significativo aumento en el parque vehicular, que se traduce en calles congestionadas[6].

4.     Un tercio de la población vive en ciudades de alta exposición a fenómenos meteorológicos y climáticos[7].

Es así que en los últimos años, y gracias a la incorporación de los acuerdos de la agenda internacional en las definiciones de políticas nacionales y locales, se han implementado acciones que buscan atenuar las externalidades de este tipo de expansión urbana y que buscan atender las necesidades básicas de la población, evidenciando así, la necesidad de una mayor coordinación entre las instituciones y los actores que inciden en la configuración de las ciudades, y la urgencia de elaborar proyectos integrales para lograr un mayor impacto. La agenda mexicana de desarrollo urbano debe estar compuesta por diversos temas que definen la configuración del tejido urbano, como son la vivienda, los servicios básicos, el equipamiento, los espacios públicos, el transporte, megaproyectos, usos de suelo, gestión de riesgos, coordinación metropolitana y financiamiento, entre otros aspectos, para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes.

Tras las discusiones sobre algunos instrumentos normativos y la reconfiguración de la política urbana por parte de la nueva administración, se avecinan oportunidades para realizar cambios profundos que sienten las bases para la configuración de ciudades sostenibles, resilientes e incluyentes.

En este sentido, la Coalición por la Transformación Urbana en México es una iniciativa integrada por instituciones reconocidas a nivel internacional, para favorecer el intercambio de ideas sobre el desarrollo urbano sostenible y la generación de propuestas de política pública a nivel federal, basadas en evidencia científica a partir de investigación aplicada al contexto mexicano.

La próxima entrega de la serie Coalición por la Transformación Urbana: Mejores ciudades para todos, abordará la relevancia de la autoconstrucción de vivienda en la cocreación de las ciudades, y sintetizará las ideas más relevantes que surjan de un diálogo abierto al público, en el que participarán Enrique Ortiz, presidente de Habitat International Coalition, Clara Salazar, del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales del Colegio de México, y Enrique Cano, Director Social de Techo México.



[1] Organización de las Naciones Unidas (2019). Objetivos de Desarrollo Sostenible. Consultado el 1 de febrero en www.un.org/sustainabledevelopment/es/cities

[2] Kim, Y. & Zangerling, B. (2016). International Bank for Reconstruction and Development / The World Bank. Consultado el 1 de febero de 2019 en http://documents.worldbank.org/curated/en/704561472205857840/pdf/108019-PUB-PUBLIC-PUBDATE-8-24-16.pdf

[3] Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (2011). Censo de Población y Vivienda 2010 (Informes nacional y estatales), México. Recuperado de www.inegi.org.mx/programas/ccpv/2010/default.html

[4] Sociedad Hipotecaria Federal. Dirección de análisis sectorial y desarrollo de negocios (2018). Demanda de vivienda 2018. Recuperado de www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/301423/Demanda_2018.pdf

[5] INEGI, Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

[6] SEDATU (2018). Anatomía de la movilidad en México. ¿Hacia dónde vamos?

[7] Francisco Barnés (2016). Retos y Herramientas para la planeación urbana con perspectiva climática. Hábitat III- Quito.

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